El 20 de diciembre de 2024, se publicó en el BOE la nueva metodología para calcular el precio del alquiler a partir de 2025, estableciendo el Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda (IRAV). Este índice fue dado a conocer solo 11 días antes de la fecha límite de publicación. Desde abril de 2022 y durante 2023, los incrementos anuales de las rentas de alquiler estaban limitados a un 2%, y en 2024 a un 3%. En RK Red Oriol analizamos cómo se calcula y cómo impacta el IRAV en la actualización de los precios de los alquileres.
El artículo 18 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece que el alquiler se puede actualizar anualmente, si así se acuerda en el contrato. Antes de 2022, se solía usar el IPC como referencia para realizar estas actualizaciones, salvo que se indicara otro índice específico. Para proceder con la actualización, el arrendador debe notificar al inquilino con un mes de antelación, y la revisión solo puede hacerse una vez al año.
Desde 2025, los precios de alquiler se ajustarán según el IRAV, definido en la Ley de Vivienda. Este índice se calcula tomando el valor más bajo entre la variación anual del IPC, la inflación subyacente y una tasa ajustada. Esta tasa ajustada tiene dos componentes: un alfa de 0,5, relacionado con el crecimiento esperado a largo plazo, y un beta del 2%, que refleja las condiciones del mercado de alquiler.
El IPC, tradicionalmente utilizado para ajustar los alquileres, fue desvinculado debido a su comportamiento errático entre finales de 2021 y mediados de 2022, cuando alcanzó niveles récord, principalmente por el aumento de los precios de la energía y la inflación derivada de la pandemia y la guerra en Ucrania. Por ello, el Gobierno introdujo este nuevo índice para proporcionar una referencia más estable.
El IRAV se publicará mensualmente en la página web del INE. A partir de 2025, la primera publicación ocurrió en enero, y las actualizaciones se difundirán a principios de cada mes, con un valor correspondiente al mes anterior.
El nuevo índice se aplicará solo a los contratos firmados después del 25 de mayo de 2023, para viviendas habituales, mientras que los contratos anteriores seguirán las condiciones acordadas en su momento.
