¿Cómo negociar la venta de tu casa en 5 pasos?

Es obvio que, todos los que pretendemos vender una propiedad, queremos hacer un buen negocio. Y eso pasa, en ocasiones, por una negociación con los interesados que podría dejarte sin argumentos ¿y qué haces? ¿Te niegas, sigues?

Las personas que no están habituadas a estos procesos suelen quedarse con una sensación de incertidumbre. No saben si han hecho o no un buen trato o si podrían haber conseguido más dinero por la operación.

Pero, para que a ti no te pase, vamos a darte unos consejos muy concisos para tener éxito al negociar la venta de tu casa.

  1. Prepárate para negociar y que no te pillen

 

Dudar, ofrecer respuestas vagas o incompletas o simplemente no tenerlas, podría suponer perder una venta. Por eso es importante que recopiles toda la información posible respecto a la propiedad y también los alrededores de la misma.

Empieza por preguntarte qué cosas te interesaría a ti saber si fueras a comprar tu vivienda. Como la fecha de las últimas reparaciones o reformas, tanto de la casa como de la finca, si es que pertenece a alguna.

Los gastos de comunidad, los gastos medios de suministros, el tipo de vecinos, los servicios del vecindario. Es importante saber cuáles son los accesos y las comunicaciones, también por trasporte público.

Otros detalles interesantes son cuánto se paga de IBI, cuál es la fecha de construcción y si hay alguna derrama prevista o si el barrio tiene alguna proyección, obras o propuestas municipales confirmadas.

Y aquí viene el siguiente punto, porque antes de poner tu vivienda a la venta, seguro que puedes intuir el tipo de personas que podrían interesarse por ella.

Por ejemplo, difícilmente recibirás a una familia numerosa si el inmueble consta de una sola habitación. Y esto también te da pistas, ya que en este caso, una persona sola o una pareja joven podría querer saber con qué opciones de ocio cuenta el barrio, antes de la cantidad de colegios que hay en los alrededores.

Prepárate para todo esto y anótalo si lo necesitas.

  1. Plantea opciones que enamoren

Ofrecer un piso un poco antiguo o anticuado suele traducirse en un mayor tiempo de espera para poder formalizar su venta. Por eso a veces hay que echar una mano a los interesados para valorar las opciones futuras de la propiedad.

Como tirar un tabique, que suele ser una reforma sencilla y económica, para conseguir un gran salón comedor o abrir la cocina. Así que busca esas opciones y aporta ideas durante la visita para que los interesados puedan imaginar el potencial de la vivienda.

Piensa que la negociación como tal no solo tiene que ser acerca del dinero. Podría también incluir el estado del inmueble y el posible coste que supondría dejarlo “para entrar a vivir” o los plazos hasta que llegue ese día.

Lo mejor es que resaltes las opciones más económicas o rápidas, así como el las ventajas y beneficios posteriores.

  1. Prepárate para argumentar sus peros

Puede pasar que, cuando aportar varias ideas positivas, te encuentres con algún pero que les quite validez. Por eso te interesa prepararte para esas situaciones.

Mejor echa un vistazo general a la vivienda o pide a alguien de confianza que la vea contigo y tratad de ser críticos y buscar esos detalles que podrían salir a relucir en una negociación.

De esta forma, cuando los interesados te comenten esas posibles pegas que encuentran y que llevaría a solicitar una rebaja en el precio, podrás contrarrestarlas para mantenerte firme.

  1. No sucumbas a todo lo que se dice

Hablar es gratis y cualquiera puede hacerte una contraoferta o empezar a negociar el precio desde una cifra concreta. Trata de que eso no te pase durante la primera visita y pide a la otra parte que lo piense y te haga una oferta en firme y por escrito a posteriori.

Aprovecha antes de concluir la visita para interesarte por sus motivaciones, su situación y todo lo que puedan contarte sobre le interés que les ha llevado hasta tu casa. De esta forma, obtendrás más información útil para valorar una posible aceptación de su oferta frente al resto.

Y, en caso de que estén muy interesados en cerrar el trato, no olvides solicitar un anticipo para dar validez a la oferta que te hagan. Por eso es interesante que tengas listo algún contrato siempre.

Un consejo es que no aceptes propuestas los viernes. Es habitual que, si dices que sí en viernes, te encuentres con que el lunes el comprador se lo ha pensado mejor. Posiblemente porque ha tenido dos días ociosos para pensarlo fríamente o porque el hecho de que hayas aceptado pronto, le pueda llevar a pensamientos negativos respecto al piso.

Si se da el caso, es mejor que le digas que lo pensarás y que le contestes el siguiente lunes. Así seguro que cierras el trato.

  1. Facilita el proceso para que no se te escapen

Cuando llega el momento de negociar y, si habéis hablado de posibles reformas, lo mejor es que tengas también preparado el contacto o la tarjeta de alguna empresa de confianza que pueda llevarlas a cabo.

Incluso sería genial si tuvieras un presupuesto sin compromiso que respaldase tus propuestas para que la otra parte pueda valorarlo como una realidad tangible.

Lo mismo en el caso de necesitar una hipoteca. Por ejemplo, puedes imprimir una simulación para hablar del precio de las cuotas y que así la venta resulte más atractiva para la otra parte.

Verás que estos consejos te aportan seguridad a la hora de enfrentar la negociación y eso sin duda es un paso hacia el éxito. Aun así, si prefieres contar con el respaldo de un profesional, acude a Red Oriol Orihuela y nos encargaremos de velar por tus intereses y conseguirte el mejor trato posible.

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