El mercado inmobiliario ha incorporado una novedad que afecta de lleno al proceso de tasación hipotecaria: el certificado de eficiencia energética ya no es opcional, sino un requisito imprescindible para que el tasador pueda emitir su informe. Este cambio implica que cualquier operación de compraventa con financiación, refinanciación o solicitud de hipoteca debe partir de un certificado en vigor y debidamente registrado.
El certificado energético cumple una doble función. Por un lado, garantiza que la vivienda dispone de una evaluación objetiva de su consumo y eficiencia, clasificándola de la A a la G. Por otro, se convierte en una herramienta que influye en la valoración, ya que una mejor calificación transmite confianza y puede revalorizar la propiedad. Además, el documento incluye un listado de mejoras recomendadas que, de aplicarse, podrían incrementar el atractivo del inmueble en el mercado.
Uno de los puntos clave que introduce la normativa es la antigüedad máxima del registro: aunque el certificado tiene una validez de diez años, para la tasación no puede superar los tres meses desde su inscripción. Si el documento está caducado, el propietario debe renovarlo antes de continuar con el proceso.
Es fundamental también entender las diferencias según el tipo de inmueble. En edificios terminados, se exige presentar el certificado registrado. En cambio, para construcciones en curso, se acepta la solicitud en trámite, siempre que los datos coincidan con los del proyecto.
La certificación puede ser realizada por profesionales acreditados, lo que amplía las posibilidades de gestión y agiliza el proceso para los propietarios. Esto permite obtener el documento con mayor rapidez y sin depender exclusivamente de técnicos reservados por ley, siempre que cumplan con la formación requerida.
En RK Red Oriol recordamos que anticiparse es clave: verificar el estado del certificado energético antes de solicitar la tasación evitará retrasos y contratiempos. Este requisito no solo es obligatorio, sino que constituye una oportunidad para mejorar la posición de tu vivienda en el mercado y asegurar una operación más sólida.
