Comprar una segunda residencia puede ser una excelente forma de disfrutar de un lugar de vacaciones o incluso de diversificar el patrimonio. Sin embargo, el precio que aparece en el anuncio no representa el coste total de la operación. Antes de comprar, conviene calcular todos los gastos asociados a la adquisición y al mantenimiento posterior.
El primer desembolso importante son los impuestos de la compraventa. Si se trata de una vivienda de segunda mano, el comprador debe asumir el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP), cuyo porcentaje depende de la comunidad autónoma donde se encuentre el inmueble. En una vivienda nueva adquirida directamente al promotor, generalmente se aplica el IVA y, además, el correspondiente Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD).
A estos impuestos hay que sumar los gastos de notaría, inscripción en el Registro de la Propiedad y, si se contrata, gestoría. También habrá que tener en cuenta los costes derivados de la financiación si se necesita una hipoteca, como la tasación del inmueble.
Una vez adquirida la vivienda comienzan los gastos recurrentes. El más conocido es el IBI, que se paga anualmente al ayuntamiento. Si el inmueble forma parte de una comunidad de propietarios, también habrá que asumir las cuotas ordinarias y, cuando corresponda, las derramas extraordinarias.
Tampoco conviene olvidar el seguro del hogar, electricidad, agua, mantenimiento, limpieza y posibles reparaciones. Una segunda vivienda que permanece vacía buena parte del año puede generar gastos incluso cuando no está siendo utilizada.
Además, desde el punto de vista fiscal, una vivienda que no constituye la residencia habitual puede estar sujeta a la imputación de rentas inmobiliarias en el IRPF cuando concurren los requisitos establecidos por Hacienda. Si se alquila durante parte del año, la fiscalidad cambia y habrá que declarar los ingresos obtenidos y aplicar las reglas correspondientes.
Por eso, antes de dar el paso, conviene elaborar un presupuesto realista que incluya tanto los gastos iniciales como los anuales. En RK Red Oriol creemos que conocer de antemano el coste completo permite comprar con mayor seguridad y evitar sorpresas después de la firma.
